No son enemigas: son dos formas distintas de exponerte a bienes raíces, cada una con su propio balance de ventajas y sacrificios. Acá una comparación honesta, sin vender una por encima de la otra.
Ticket de entrada
Comprar un departamento completo en Lima típicamente requiere una inicial de 10-20% sobre un precio de S/ 300,000 a S/ 800,000, más gastos notariales y registrales. La inversión fraccionada te permite empezar con lo que cuesta una fracción — a veces menos de S/ 15,000.
Control y decisiones
- Departamento completo: tú decides el inquilino, el precio de alquiler, cuándo remodelar o vender.
- Fracción: las decisiones operativas las toma el administrador del proyecto; tú participas proporcionalmente en el resultado.
Apalancamiento (deuda)
Con un crédito hipotecario tradicional, financias hasta el 80-90% del precio y multiplicas tu exposición al mercado — pero también tu riesgo si los valores caen o te quedas sin inquilino mientras pagas la cuota. La inversión fraccionada, en el modelo actual de Metria, no usa deuda: inviertes lo que tienes.
Diversificación
Con el capital de un departamento completo, la fracción te permite repartir esa misma plata en 5 o 10 proyectos distintos — distintos distritos, desarrolladores y perfiles de riesgo — en vez de concentrar todo en un solo activo.
Liquidez
Vender un departamento completo puede tomar meses e involucra notaría, registros públicos y negociación. Vender una fracción depende de que exista un mercado secundario activo en la plataforma — hoy todavía es una limitación real del modelo en Perú, no solo de Metria.